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Archivo para la Categoría "sociedad"

Raíces

noviembre 16, 2011 Deja un comentario

Nunca he renegado de dónde vengo ni quién soy, más bien todo lo contrario. Me he sentido y me siento muy orgulloso de ser canario, orgulloso de ser como soy. Siempre he sido muy familiar, no sólo con los más cercanos, sino además con familia lejana con las que coincidía muy puntualmente…

De una parte a este tiempo, sobretodo a partir de que estaba a punto de cumplir los 31 años, muchas cosas en mí cambiaron… Mis gustos, mis prioridades, mi forma de ver la vida, el día a día, etc. Antes nadie imaginaría que campos como la Física e Historia me apasionasen. Muchas de estas cosas antes eran impensables. Una de las que más destaca es mi gran interés por emigrar.

Quien me conoce de toda la vida sabe que estoy muy arraigado a mi ciudad, familia, a mis costumbres, a un determinada forma de vida que, aunque no es la mejor, tampoco es la peor, es la que llevo. Sobretodo la familia ha sido y es un pilar fundamental en mi vida. Mi afán siempre ha pasado por mantener la familia unida y no moverme ni siquiera de mi barrio. Siempre he estado y estoy aquí muy a gusto pero llega un momento en el que eso no es suficiente.

Siento cada vez con mayor intensidad que estoy aquí de paso, como si no formase parte de esta sociedad, de esta cultura, como si esta no fuese mi realidad. Miro atrás y me doy cuenta de que he cambiado mucho, que algunas reglas que eran intocables para mí, ya no lo son. La vida cambia, las personas y las circunstancias también.

Es cierto que los problemas en el seno familiar ahora son mayores pero como decía, esto viene de hace tiempo. Ya no me siento tan ligado… me siento extraño aquí, todo me va resultando ajeno. Me siento más liberado al menos emocionalmente, aunque únicamente sea en eso, en emociones, no en la práctica, donde existen más limitaciones que opciones. Aún así, sigo adelante, consciente de esta realidad palpable e ineludible, notando cada segundo esa inestabilidad que se cierne constantemente.

Siento ahora, de una forma más particular, que se acerca el momento de tomar decisiones. Siempre lo digo: lo más difícil en la vida, a mi entender, es tomar decisiones. Tengo muchas que tomar, algunas a corto y otras a largo plazo y también mucho, mucho que pensar…

Otra idea que tampoco desaparece de mi mente es la vivir: en el amplio sentido de la palabra. La vida está para vivirla y yo quiero hacerlo, en las mejores condiciones… Mucho se está torciendo pero por otro lado aparecen alternativas. Otro “clásico” en mí: Las cosas siempre pasan por algo. Así me lo ha enseñado la vida y así lo recibo, como lecciones que debo asimilar, como opciones que debo explotar.

Por otro lado, y sin que tampoco sirva como agravante (como en el caso de los problemas familiares), compruebo en el día a día las decepciones que me ofrece la gente, tanto los que están cerca como lejos… Recuerdo cuando esto me hacía sentir mal, ahora ya no es así… Probablemente no sea bueno, porque quiere decir que ya estoy muy cansado, pero por otro lado te sirve para entender que debes enfocar tus esfuerzos de una forma distinta. No quiero seguir perdiendo el tiempo, y lo digo desde el optimismo aunque irónicamente las cosas no vayan bien… Es hora de reconducir mi vida, es inevitable… Dentro de nada se producirá un cambio importante que implicará un antes y un después… Es posible que este sea el detonante de un efecto dominó… No tengo miedo, no perderé mis raíces, mi esencia no cambiará…

La esperanza me mantiene ilusionado, busco con ansia mayor independencia, sueño con algo mejor, sueño con vivir.

Me prometo a mi mismo…

mayo 19, 2011 2 comentarios

… ser yo hasta el final.

… no olvidarme de quién soy.

… poner algo positivo en mi mente y corazón cuando algo negativo aparezca.

… no dar cuando no puedo.

… intentar aprender a dejar que las cosas pasen como tienen que pasar, sin forzar.

… aprender también a respetar al 100% las decisiones de los demás, no debo interferir, no tengo derecho.

… sentir.

… no ser tan egoísta.

… reflexionar sobre todas y cada una de estas frases y las motivaciones que me han llevado a escribirlas.

… no tener más secretos y guardar en lo más profundo los que tengo, no me hacen bien (me refiero a los míos, no a los de los demás, siempre seré una tumba ;) ).

… leer esta lista cuando me venga abajo.

… no prometer cosas que no voy a cumplir.

Clases

abril 20, 2011 Deja un comentario

Recientemente he tenido un problema con una empresa cuya marca es muy conocida… Después de muchos tira y afloja hemos llegado a un acuerdo. Esto no deja de ser algo común aunque bastante desagradable. Lo importante (y lo más triste) es lo que ha provocado que se solucionase todo, y se ciñe a dos palabras: cliente oro.

Me parece una auténtica vergüenza que recibamos un trato mejor por gastar más dinero… Todos los clientes que compren, gasten más, gasten menos, merecen el mismo respeto y consideración. Yo, que con bastante frecuencia trato con clientes y con clientes de mis clientes… Los trato a todos por igual, siempre con el máximo respeto e intentando dar solución a cualquier problema que me planteen. Han venido desde “emperchados” hasta personas que podrían haber ido a la playa perfectamente con lo que traían puesto después de atenderles…

Sé que es una realidad, no estoy descubriendo nada y tampoco seré la única ni la última persona que se queje de estos tratos, para mí, vejatorios, pero no puedo evitar expresar mi más enérgica protesta (al igual que hice con el encargado con el que traté) ante estos abusos.

Aunque no me gusta nada trabajar de cara al público pero en los que he estado siempre me he mostrado fiel a lo que creo que hay que transmitir. Está claro que esto es una filosofía personal de cada trabajador y ahí poco se puede hacer. Hace unos años una jefa me dijo: “La imagen que tienes de una empresa es la que percibes de la gente que trabaja en ella”. Estaba muy de acuerdo, porque si tienes un encontronazo con alguien que te atiende, ya te lo vas a pensar para ir de nuevo y si te fue muy bien, pues probablemente repitas. Aunque si le damos la vuelta, la empresa puede ser “perfecta” y haber tenido la mala suerte de que te atendiese el borde de turno.

Lo que sí marca objetivamente (para bien o para mal) a una empresa es su política respecto al trato con los clientes. Y esto es lo que critico con dureza… Todos somos clientes, personas, independientemente de nuestros ingresos. Los productos de una empresa que nos clasifica, no me interesa y en la medida que me resulte posible, prescindiré de sus productos y/o servicios buscando lo que considero más justo.

Rabia

abril 5, 2011 Deja un comentario

No aguanto más tantas injusticias, abusos y desconsideraciones… Estoy harto, quiero irme, estoy desesperado…

No quiero seguir aquí, no quiero estar irritado constantemente, no quiero aguantar lo inaguantable por algo que no merece la pena y no tiene futuro. Tengo que acelerar la marcha, darme prisa, no puedo seguir así… estoy muy enfadado. La rabia recorre todo mi cuerpo y la frustración se incrementa conforme pasan las horas… ¿Cómo puede ponerse todo tan negro de repente? Realmente eso no importa

Miro atrás y no sé cómo he soportado tanto esta situación… Así estoy, soy una sombra de lo que fui, muchas de las mejores cosas que tengo están muertas, esperando una resurrección… pero el tiempo sigue pasando, siguen sumándose los despropósitos, las desgracias, “ajenas” y propias, y entre todo me está desbordando… Creo que en cuanto termine de escribir estas líneas voy a irme a dar un paseo… Lo necesito.

Necesito airearme, pensar, tomar medidas, aprovechar esta rabia que me está matando por dentro como si de combustible se tratase, para ponerme las pilas a 200%. No soy una persona violenta… pero negar que quiero coger algo y destrozarlo con mis propias manos, pies o con cualquier parte de mi cuerpo es tonto…

Tengo que tranquilizarme, tengo que salir de aquí…

Nueva premonición

abril 5, 2011 Deja un comentario

Desde finales del 2010 se veía venir que en este 2011 iban a haber muchos cambios… Fue un final de año muy movido, más que de costumbre, muchas cosas terminaban, otras comenzaban y otras simplemente estaban en el aire. Tuve la premonición de que este año se iban a producir varios cambios, algunos tan drásticos que podrían cambiar no sólo mi vida si no la de mis familiares más allegados.

Han pasado apenas 4 meses desde que arrancó el 2011 y las cosas no han parado de cambiar… Algunas sorpresas agradables, otras nefastas, varias decepciones (e inesperadas) y cómo no, también alegrías, que no todo es malo, eso está claro.

Curiosamente el viernes pasado viví bastante extraña que de forma inesperada me llevo a tener una premonición más específica. Detallaré esa anécdota porque me llamó bastante la atención:

Al salir del trabajo, esperando el transporte público, coincidí con una señora que se me quedó mirando, se levantó y fue hacia donde yo me encontraba. Seguía mirándome fijamente y a continuación me preguntó mi nombre. Extrañado por la cuestión, le pregunté desconfiado por qué me hacía la misma. Su respuesta fue que me parecía mucho a su hijo, me sonrió hasta que tuve que negar con la cabeza e incluso decirle que no, que no era su hijo. Me reí tímidamente con total inocencia mientras ella me miraba casi incrédula. Se despidió tocándome la espalda con la palma de sus manos como si intentase identificar a través del tacto algo que le fuese más familiar, más “real” y a su vez me decía que estaba encantada de conocerme. Yo, extrañado, subí a la guagua (casualmente la misma que ella tomó). Fue justo en ese instante, en el que sus manos se alejaron de mí, cuando sentí un mal presentimiento, “vi” claramente algo que iba a ocurrir y que se confirmaría 10 minutos más tarde a través de una llamada telefónica.

 

Puede parecer “oscuro” pero realmente así fue… Precisamente lo comentaba en familia, “sé” que se avecinan grandes cambios, algunos, en mi caso, creo que positivos, pero también quedarán marcados por esos tan negativos que se producirán… Mi convicción al respecto es firme aunque tengo la mente nublada respecto a cómo se producirá todo…

Tantas noticias buenas que celebrar este año, acontecimientos que ni habría imaginado hace unos meses se han llevado a cabo y en breve acontecerán pero que quedarán salpicados de tristeza y sufrimiento. Momentos únicos en la vida que no podrán ser disfrutados como deberían… Y es que, pocas cosas pueden consolar…

Aún así tengo esperanza en futuro, pero hay que ser realista, sobretodo hay que tener los pies en el suelo, ser consciente de la situación en los diversos contextos de mi vida, ser fuerte, estar preparado, hay que mentalizarse, fortalecerse, no derrumbarse y continuar. Aceptación… Justo acabo de encontrar esta palabra al final de la última frase. En eso consiste: aceptar la situación, lo bueno y lo malo. Aguantar como puedes lo malo, intentar ayudar y seguir adelante pero también disfrutar y saborear más que nunca los buenos momentos, porque nunca sabes qué es lo que va a pasar…

Fatalidad

abril 4, 2011 Deja un comentario

Este fin de semana he podido ver la cara más amarga del dolor, de la tristeza, la soledad y la impotencia… Lo he visto con mis ojos, lo he sentido en el corazón, lo he sufrido y sufro en silencio…

Lo peor de todo esto es que yo soy el que “mejor” lo está llevando y lo estoy pasando horriblemente mal… Las consecuencias se manifiestan en forma de llantos, gritos, voces, discusiones (que posteriormente retumban en mi cabeza) y ante todo, como decía antes… mucho dolor.

Estoy realmente fatigado mental y emocionalmente… Esto es suficiente para minar la moral de cualquiera, pero por desgracia, hay más cosas que han aparecido que incrementan mi irritación, mi mal humor, la tristeza y esa soledad… Aunque agradezco y agradeceré siempre a las pocas personas que me están brindando su apoyo en estos momentos a pesar de que yo no pueda corresponderles como debiera…

No me importa no tener tiempo para mí pero ni siquiera así obtengo algún resultado positivo… Lo que se consigue en dos horas queda destruido en dos minutos… Y en parte es lógico: nada puede consolar.

En estos momentos miro al pasado, recuerdo cuántas veces lo pasé mal por cualquier motivo “insignificante” (para mí sí era importante en ese momento, pero claro, todo depende también con qué lo compares) y me termino dando cuenta de que muchas veces por cabezonería, tonterías o simplemente inmadurez lo he pasado mal gratuitamente. Hay que aprovechar para vivir la vida mientras puedas, vivir, porque no sabes qué va a pasar dentro de un mes, un día o una hora…

No es así… La vida es mucho más dura de lo que parece cuando dejas de lamentarte, levantas la cabeza y miras la gravedad de lo que hay a tu alrededor…

Ayer

marzo 2, 2011 2 comentarios

Ayer…

Ayer no pude escribir, no tuve tiempo… pero sí puedo decir que fue un día especial. Especial porque fue diferente: sonreí más de lo normal… Y eso cuenta, y mucho.

Soy un quejica empedernido, no lo negaré… A veces sé que puedo resultar irritante, incluso ingrato. No tengo muchas de las “cargas” que tienen la mayoría de personas, por suerte puedo decir que tengo trabajo y de salud tampoco puedo quejarme a pesar de que tenga algunas situaciones “complicadas” de vez en cuando.

Ayer sonreí, sonreí y reí muchísimo. Me olvidé de todo, me centré en disfrutarlo, en saborearlo y extenderlo todo lo que me resultó posible. Soy consciente de que aún tengo que valorar más las cosas que tengo, sí, muchísimo más. También debo considerarme afortunado por saber que soy importante para algunas personas, que éstas me valoran, me aprecian y me quieren. Que me muestran su cariño de distintas formas… no debería quejarme tanto aunque todo es fruto de la desmotivación y frustración.

Pero no quiero hablar de eso ahora… Ayer me sentía tan satisfecho que incluso inmortalicé esos momentos. Como en muy pocas ocasiones hago, aproveché la webcam de mi portátil para conservar para siempre esos instantes: sonrisa amplia, media sonrisa… no importaba cómo fuese si no lo que en sí guardaban esas imágenes…

No tengo muchas fotos mías. Siempre soy de los que se quedan detrás de la cámara, de los que considera que siempre sale mal, de los que siempre siempre está haciendo algo con los ojos justo en el momento de sacar las fotos, jajaja. Hace un año aproximadamente, me compré una nueva cámara de fotos para capturarlo todo: la rutina, los viajes, las tonterías, las ocasiones importantes, etc. Ya sea en imágenes o en vídeo. Recuerdo algunos… y sonrío, sonrío porque han sido buenos momentos. No todo ha sido ni es triste y gris… Tengo que hacerlo, usar más la cámara, grabarme más en vídeo, tomar más fotos…

Hoy el día no ha empezado genial, pero lo estoy terminando tranquilo, calmado… como me gusta estar en la mayoría de las ocasiones, deleitándome recordando algunos momentos de ayer, algunas frases… Como dije antes, veo mis fotos, me veo sonreír, me veo contento y me gusta verme así, recrearme en las sensaciones que generan ese estado, el saber que estoy siendo natural, espontáneo, tal y como soy en realidad… No suelo reír con facilidad; también es verdad que independientemente de mis circunstancias, no me suelo reír de lo “fácil”, me gusta más el humor original, inteligente…

Ayer fue ayer… hoy es momento de recordar (cosas como estas merecen ser recordadas) y sobretodo… de agradecer.

Detallismo

febrero 22, 2011 4 comentarios

Son varias las veces en las que me he percatado de que el ser una persona detallista, sobretodo en exceso, termina siendo un defecto.

Esto ocurre básicamente si terminas sintiéndome mal, piensas que haces el ridículo o similares. No todos somos igual de observadores, eso es un hecho y ese “motivo” debería resultar suficiente para no sentir la frustración y la tristeza que ello genera, pero no, no siempre es así.

Por desgracia es algo que he vivido tanto a nivel profesional como personal, aunque son estas últimas experiencias las que más me afectan, lógicamente… Terminas perdiendo la moral, desmotivándote y teniendo ganas de dejar de ser tú mismo aún cuando sabes que no puedes hacerlo… Piensas que quizás lo mejor sea esconder esa faceta, porque cada vez te dan más motivos para ocultarlo.

El tiempo y la experiencia te ayuda a tomarte las cosas de otra forma por lo que se puede minimizar el daño aunque también es cierto que cada vez estás menos por la labor de aguantar este tipo de cosas…

Bueno, aquí dejo esta pequeña entrada como muestra de mi disconformidad, mi tristeza y mi desilusión… Como una simple pataleta de un niño pequeño… Igual mañana la borro, pero hoy, se quedará porque así lo siento.

¿Arrepentimiento? No, gracias

febrero 15, 2011 2 comentarios

Con el tiempo cada vez tengo más claro que el arrepentimiento es un sentimiento inútil. Si a eso le unimos que también creo firmemente en que todo siempre ocurre por alguna razón, mayor peso adquiere esta idea para mí. Y no es que considere que no hay que rectificar cuando uno se ha equivocado, esto se refiere a otra cosa…

Cuando tomas una decisión, te basas en una situación en concreto, en todas las variables que la condicionan, en un momento determinado, en la información que dispones en ese momento y si lo mezclas todo y lo analizas (o no) finalmente obtienes una decisión. Aunque algunas veces me dejo llevar por mis impulsos lo habitual suele ser remover toda esa mezcla hasta llegar a la que creo que es la mejor conclusión. Por supuesto, si comparto esto con alguien suelo escuchar y tomar todos los consejos que amablemente me ofrecen.

Después de esto… entiendo que si escogiste un camino, elegiste una opción valorándolo todo de la mejor forma que pudiste, ¿por qué tienes que arrepentirte? ¿Porque las cosas han salido mal? Es muy fácil decir: “Si hubiese…” cuando ciertas cosas ocurren, cuando ya conoces un determinado desenlace… Ahí radica la dificultad de tomar decisiones, por eso siempre lo he considerado una de las cosas más difíciles de la vida… Al final todo te termina enriqueciendo a nivel personal, son experiencias que te llevas, que te ayudarán a madurar, a mejorar, a evolucionar y a tener un criterio más “fino” a la hora de tomar otras decisiones…

Reconozco que cuando era más joven tendía a pensar en el típico “Si hubiese…” pero hay que ser realista, el pasado no puede cambiarse, es más, no debería poder cambiarse, aunque todos deseamos hacerlo en más de una ocasión… De ahí aprendemos muchas de las grandes lecciones de la vida.

Todo esto puede parecer una obviedad, pero sinceramente no me lo parece, sobretodo cuando veo en ocasiones el sufrimiento que genera el arrepentimiento en la gente, la frustración que crea hasta el punto de marcar a personas de por vida… y lo peor de todo, en algunos casos, cuando realmente ellos no tienen la “culpa”… También pienso que él no arrepentirse no implica cerrar las puertas del pasado, porque hay cosas y personas que pueden volver a nuestra vida, en forma de segunda oportunidad. ¿Acaso no hay gente que ha dejado los estudios y lo ha retomado posteriormente en cuanto ha podido y se ha dado cuenta? ¿No hay personas que han intentado recuperar un amor del pasado cuando se han dado las circunstancias necesarias? ¿No hay fumadores que han dejado de fumar, han vuelto a hacerlo y lo han dejado en una segunda ocasión después de una enfermedad grave? Como ese ejemplo hay miles…

Esto me lleva de nuevo al primer párrafo, a otra pregunta… ¿Estamos hablando de errores? Si intentas enmendar lo que consideras un “error”, ¿implica que lo haces porque realmente estás arrepentido? Probablemente esta pregunta debería de hacérsela cada uno en cada uno de los casos que se presenten. No creo que sea una pregunta que pueda responderse “a la ligera” o al menos no de una forma genérica…

Esto me hace pensar en lo escrito en los días anteriores, en la mezcla de sentimientos que hay detrás de todo lo plasmado aquí… En muchas otras cosas de las que no dejo constancia, cosas que veo, que pienso y siento… Es probable que todo guarde algún tipo de relación… Bueno, en realidad sí lo tiene: el pasado, el presente y el futuro… Es curioso, me estoy dando cuenta ahora mismo que escribo estas líneas…

Me gusta dejar constancia de mis propios debates internos, mis reflexiones al respecto.

¿Mi moraleja personal? Arrepentimiento, no, aprender de lo ocurrido, .

27 de Diciembre

enero 3, 2011 4 comentarios

Fin de semana de desconexión… Lunes de vuelta a la realidad. Última semana del año… Entro en el blog y veo 14 borradores y 9 entradas privadas, mucho que pensar… Eso se mezcla con las fechas en las que estamos. Momentos en los que todos hablamos del presente, del pasado y del futuro…

Recuerdos se agolpan en mi mente… tantos como mi cerebro puede procesar… tantos como corazón es capaz de soportar…

Hoy me dijeron que el 2011 va a ser el mejor año de mi vida. Es posible que sea la frase típica que se suele decir, ya que por optimismo, debemos pensar que el futuro tiene que ser mejor que el presente.

Una cosa es cierta, el tiempo no se detiene aunque sí difiere nuestra percepción del mismo: Está claro que no es lo mismo disfrutar de una hora de charla con alguien interesante que estar una hora en el trabajo o en la clase más aburrida del mundo.. . Nos guste o no el tiempo es lo que más controlamos, disponemos de infinidad de registros en todas partes como prueba: sobre cuándo tenemos cita para ir al médico, la hora a la que accedimos por última vez a las fotos de las vacaciones, la duración de la primera llamada telefónica de la semana, la última vez que sacamos dinero del cajero… y además somos sus eternos prisioneros (no de los cajeros, si no del tiempo, bueno, del cajero igual también :P ). El tiempo es una de las cosas que más valor tiene del mundo: no puede comprarse ni venderse, no puede adelantarse ni retrasarse y tampoco acumularse… realmente lo marca absolutamente todo.

Curiosamente algunos (me pongo el primero de la lista) nos obsesionamos tanto en aprovecharlo que al final es algo que nos termina perjudicando y para colmo realmente no lo consigo… También el ritmo de vida actual nos condiciona aunque hay un margen que debe ser nuestro para siempre por muy breve que éste sea.

Ese es mi caso… Pues a raíz de esas charlas que comentaba antes en las que se trata del pasado, presente y futuro con distintas personas he madurado un poco más la idea sobre cómo debo optimizar mi tiempo, cómo debo enfocar mi actitud y cuáles deben ser mis prioridades. Esto no es un propósito para el año nuevo, no es algo que pueda “demorarse” tanto. La prueba la he tenido durante el fin de semana.

Muchas veces es duro, cuesta, no apetece, estás de bajón o directamente no quieres pero está claro que abandonarse no es lo mejor. Quizás no puedas hacer nada para sentirte mejor, quizás sea algo irremediable, pero en estos días me han dicho algo que me ha dejado muy pensativo: si no puedes superarlo, puedes aprender a vivir con ello. Esto no implica ninguna rendición ni tampoco un mayor empeño, es simplemente un concepto o puede ser algo que vaya más allá.

Es una cuestión más personal, más profunda y meditada. Creo que todo lo comentado anteriormente puede debe suponer un punto de inflexión sobre el cual intentar proyectar una actitud más positiva. Me gustaría quedarme con esa idea, con la esencia de llevarla a cabo, independientemente de los días buenos o malos que tenga, porque eso siempre va a ser así, si no será por un motivo será por otro; también hay rachas mejores y peores.

Después de hacer balance del año en una de mis últimas entradas creo que tengo motivos para estar muy triste, pero también para alegrarme y aún cuando la balanza se quede en posición “neutral” que para mí no es así, creo que un comienzo es posible,  pero un comienzo que pueda servirme de base, de fortaleza para afrontar todo lo que me queda por delante que no es poco.

Espero poder decir dentro de un tiempo que el día de los Santos Inocentes fue el principio de la ilusión por luchar por uno mismo, por intentar darme la oportunidad de aprovechar todos y cada uno de los días que me despierto. No quiero que el tiempo pase a través de mí sin darme cuenta, quiero ser consciente de cada segundo, quiero, porque tengo que sentirme bien, aunque hoy el ánimo no me acompañe.

No sé si finalmente esta entrada se puede englobar como positiva o negativa… quizás no cumplí ese propósito, pero al menos algo positivo de fondo sí que existe y eso, en este momento, es a lo que puedo agarrarme desesperadamente…

Tiempo, no quiero ser tu prisionero, no quiero correr detrás de ti, desesperado, quiero marcar mi propio ritmo, quiero vivir.

La imagen mostrada es de la galería de Flickr de [ Tam Nguyen Photography ] cuya licencia es Creative Commons.

Categorías:Personal, sociedad Etiquetas: , ,
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