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Archive for 31 marzo 2010

¡Vacaciones!

marzo 31, 2010 8 comentarios

Pues sí…¡A partir de hoy empiezan mis vacaciones! 11 días en los que poder desconectar de todo y emplear el tiempo en llevar a cabo algunas tareas que tenía pendientes por falta de tiempo pero a su vez momento para aprovechar para descansar muy mucho y entretenerme lo máximo que me sea posible.

Uno de los problemas que suelo sufrir cuando termino las vacaciones no suele ser la depresión post-vacacional (más bien tengo “depresión” los 11 meses restantes) pero sí lo es el hecho de que trastoco totalmente mis horarios de sueño y comida… Intentaré y seguro que no lo haré mentalizarme y no desmadrarme demasiado. Este año, por lo menos llego con algo más de energía y con mejor actitud, se ha notado mucho que el día a día lo llevo con mejor ánimo.

En esta ocasión no viajaré a ningún sitio (cosa que me encanta). Me quedaré en casa a descansar, que falta me hace y a olvidar que existe la palabra madrugar, ¡que me irrita muchísimo! Ya viajaré cuando me coja el siguiente o el último periodo vacacional.

No me desconectaré de internet, pero es posible que no esté tanto tiempo como suele ser habitual. En cualquier caso, os estaré vigilando…

La foto aquí publicada ha sido tomada de la galería de Flickr de Chodaboy cuya licencia es Creative Commons.

P.D: Aunque podáis encontrar la foto en la galería, quería hacer una mención especial, ya que por lo que he leído, la foto corresponde a la playa de los Lances, en Tarifa (Cádiz). Una foto que no esperaba encontrar y que me gustó sin saber de dónde era… Muy bonita y especial para mí…y el que lo quiera coger que lo coja 😉

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El tiempo pone a cada uno…

marzo 27, 2010 12 comentarios

…en su lugar.

Acabo de llegar a casa y antes, me dispuse a ir a comprar unas cositas a una de las tiendas del barrio  (sí, soy muy goloso pero ninguno de los dulces que compré era para mí). La verdad es que tampoco iba con prisas pero andaba liado con el bolso, el portátil, la cartera etc. y no me había fijado de las dependientas (hacía meses que no pisaba esta tienda).

Mi sorpresa fue mayúscula cuando me di cuenta de que una de estas chicas, y casualmente la que me atendió, es una a la que conocí hace ya muchos años, tantos que me cuesta recordar a qué edad fue exactamente. Antes de continuar os pongo en antecedentes: participamos juntos en una actividad durante bastantes años con mucha más gente. Asistíamos a encuentros con otros grupos y recorríamos la isla. Mi relación tanto con ella como con la mayoría de los integrantes de mi grupo no era especialmente buena. Yo era casi el más joven de todos y me miraban un poco por encima del hombro.

Creo que les molestaba que hubiese llegado tan rápido al mismo nivel que ellos o que no les gustaba mi forma de ser o ambas… La cuestión es que a pesar de mi vocación, lo pasé francamente mal. Me aislaban constantemente y al estar en plena adolescencia, lo sentía de una forma más acusada, me marcó muy negativamente.  Casualmente, una de las personas a las que peor le caía era a su novio por aquel entonces. Además era de los que más se metía conmigo, así que no guardo un recuerdo especialmente grato de su persona. Ella la verdad es que nunca participó en el linchamiento colectivo pero tampoco hacía nada para que él no siguiera además de reír las gracias de una forma, eso sí, algo disimulada. Puede parecer que me lo tomé demasiado en serio y que quizás no tengo un gran sentido del humor, pero puedo confirmar que ninguna de estas afirmaciones es cierta. Creo que había que vivir la situación tal y como yo la viví para saber cómo de “agradable” fue…Claro está que si me hubiese sucedido ahora las cosas serían muy distintas.

Volvemos al presente… al momento en el que la vi. Ella parecía tratarme como a cualquier otro cliente: de una forma cordial. Y esto es más de lo que me brindó durante todo el tiempo que compartimos. Incluso, si no recuerdo mal, jamás me dirigió la palabra a excepción de un par de ocasiones a pesar de que incluso por obligación nuestros manos y nuestros cuerpos se vieron arrastrados a rozarse,  a tocarse. Tampoco parecía que me recordase o yo no me percaté de ello. Igual esto le ha ocurrido con tantas personas que ya lo vive de una forma natural.

El caso es que jamás pretendí caerle bien a toda esa gente, porque sencillamente eso es imposible pero al menos sí pedía un respeto y una mínima cordialidad por estar “trabajando” juntos para obtener el mismo objetivo. Un mínimo trato que me hubiese ayudado a sentirme mejor en una época bastante importante para cualquier persona.  Algo que considero básico en cualquier tipo de relación y que hoy se ha visto obligada a ofrecerme, cuando antes podía habérmelo brindado voluntariamente.

El nombre de la entrada puede dar a entender que disfruté el momento. Nada más lejano de la realidad, quería terminar cuanto antes porque me resultaba incómodo. Para mí no era una venganza ni mucho menos, todo lo contrario, la traté mejor de lo que habría tratado a cualquier otra dependienta por la sencilla razón de que yo sí recordaba los años que estuvimos juntos, por el simple hecho de conocernos, por el simple hecho de que yo sí soy persona.

Me despedí y me fui por donde había venido, reflexionando al respecto. Nunca pensé que vería esto porque el pasado lo he dejado donde están las cosas negativas que quiero olvidar: guardadas en el último resquicio de mi corazón. Reitero y quiero hacer hincapié en que no sentí satisfacción alguna por esta situación pero en parte debo reconocer que sentí alivio al comprobar que, al igual que he podido ver con mis propios ojos en otras ocasiones, el tiempo pone a cada uno en su lugar

La foto ha sido tomada de la galería de Flickr de Desirée Delgado cuya licencia es Creative Commons.

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Dilema

marzo 25, 2010 4 comentarios

Imaginemos la historia de tres personajes: el justo (lo llamaremos Justicio), el informador (Fuentes) y el aprovechado (GILIberto). Justicio, haciendo honor a su nombre, le gusta ser justo, objetivo, no dar privilegios a nadie. Fuentes era alguien influenciable, pero se está convirtiendo en alguien cada vez más consecuente con sus actos y reflexivo. GILIberto siempre ha sido el mismo, egoísta, interesado y manipulador por excelencia. La trama es la siguiente:

Justicio, siendo conocedor de la maldad de GILIberto, está realizando un rastreo de una actividad en concreto de este último.Este seguimiento pasa obligatoriamente por obtener la información a través de Fuentes, que constata el acto ilícito de GILIberto. A cambio de esta información, Justicio se compromete a no desvelar de dónde obtuvo la información, ya que perjudicaría a Fuentes, pero siente que no puede quedarse con los brazos cruzados ante tal situación de injusticia y de amoralidad  que llega incluso hasta el punto de que otras personas piensen que tanto Fuentes como Justicio no son nadie, y dando la imagen de que ambos son meros títeres, que no tienen personalidad ni capacidad para tomar decisiones, además dejar entrever que son malas personas.

Opciones:

  1. Justicio falta a su palabra y aborda el problema agarrando el toro por los cuernos pero perjudicando a Fuentes.
  2. Pasar del tema y afrontar que está ninguneado por todo el mundo.
  3. Cualquier alternativa que aportéis.

Esta historia es real y tendrá un desenlace pronto. Si queréis hacer vuestra particular colaboración en la resolución de este dilema estáis invitados. Como “recompensa” a la mejor idea, podréis saber cómo termina antes que nadie (sólo válido para muy curios@s).

La foto ha sido tomada de la galería de Flickr de My Buffo cuya licencia es Creative Commons.

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Haciendo balance II

marzo 24, 2010 Deja un comentario

Hace ya más de tres meses desde que escribí la entrada Haciendo Balance. Entremos directamente en materia…

Hoy después del tiempo que ha pasado me siento más contento en el sentido de que he logrado conciliar mi vida laboral y personal, y con esto no me refiero a que tenga más tiempo libre, que sigo teniendo el  mismo por desgracia, sino a que he aprendido a llevar la situación, a entender cómo debo de actuar, a separar mi trabajo del resto de cosas. Realmente yo nunca las he mezclado pero inevitablemente me afecta bueno, afortunadamente me afectaba. Ya únicamente las cosas muy graves son las que me afectan negativamente y eso ha sido un tremendo paso hacia adelante, al menos para mí, porque era algo muy importante y me ha costado muchísimo. Estoy con una actitud de pasotismo total que está generando resultados beneficios para mí.

Por otro lado, el objetivo de no derrumbarme tal y como había comentado en la entrada “Objetivo Incumplidotambién lo voy cumpliendo por ahora, sólo he caído una vez. Esto también es una victoria aunque parcial, aunque sólo llevamos 3 meses de año. Habrá que ver cómo llevamos el contador en Diciembre…

Estoy algo molesto conmigo mismo porque hay cosas que estoy haciendo mal y soy consciente de ello y no hago nada para remediarlo. Imagino que en algunos aspectos he aprendido a ser egoísta (no demasiado, lo prometo) y bueno, creo que también influye que estoy con desgana y tristeza. Quizás hoy no tendría que haber preparado esta entrada…

Tengo muchas cosas en la cabeza últimamente y no lo digo por el trabajo, si no por la cantidad de pensamientos y sentimientos mezclados, como si entre todo se estuviese preparando un cóctel molotov. Muchas ilusiones, incertidumbre, tristeza, sueños, deseos, decepciones, etc. Por ello  me resulta difícil poder definir exactamente cómo me siento, sí puedo afirmar que en líneas generales estoy más tranquilo, pero también más triste. Podría estar peor y más conociéndome, así que tampoco voy a quejarme, porque digo yo, estoy como cualquier otra persona, ¿no? Ya me estoy acostumbrando a esta etapa nueva para mí que es la marcada por el desconcierto, las dudas constantes y una desmoralización más acentuada que habitualmente ¿Se podrá definir como mala racha? Quizás mejor como una fase con una excesiva reflexión por mi parte que no me hace del todo bien. Bueno, al menos en varios aspectos he mejorado y mejor quedarse con eso.

¿Dentro de 3 meses? No sé ni lo que va a pasar dentro de cinco minutos (a excepción de esas intuiciones, que tampoco sé cuándo se producirán si es que finalmente ocurren) pero teniendo en cuenta que estaremos en junio…lo que sí seguro es que estaré más agobiado en el trabajo y también me da la impresión de que no estaré muy a gusto, no es que sea pesimista, pero es lo que creo viendo lo visto. El tiempo lo pondrá todo en su lugar y veremos si realmente hay un avance o un retroceso…

Por ahora me he despedido con un hasta luego de las entradas más originales porque como decía antes, tampoco tengo una gran motivación para escribir, aunque tengo algunas ideas que creo que en su momento pueden resultar interesantes.

En fin, hasta aquí esta entrada agridulce, no sé ni cuándo será la próxima ni el contenido de la misma.

P.D: No existe ningún problema con la foto, es que directamente he puesto esta, porque para lo que hoy he puesto no hay foto que refleje de alguna forma lo que siento.

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Cuestión de confianza

marzo 18, 2010 2 comentarios

En sociología y psicología social la confianza, según la wikipedia, se puede definir de la siguiente forma: La confianza es la creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos. La confianza se verá más o menos reforzada en función de las acciones.

Para mí la confianza es un bien muy preciado, es un regalo. Soy una persona que siempre da un voto de confianza, que siempre quiere pensar bien de los demás en primera instancia. No me gusta dejarme influir por experiencias negativas anteriores, ya que cada persona es diferente y no debe pagar los daños que otros ocasionaron.

Acabo de recordar que en una comedia se hablaba del círculo de confianza. Pienso que la confianza va un poco por niveles, y me imagino que todos estarán de acuerdo conmigo en eso. Yo lo veo como si fueran 4 niveles:

  • Confianza cero: Obviamente aquí podría reunir muchísima gente a la que no le diría ni la talla que llevo de pantalón. Gente que manipula y utiliza la información a su antojo y que juega a su vez con los sentimientos de las personas. A veces no te das cuenta de quién lo es hasta que se muestra como tal.
  • Confianza mínima: Englobo aquí las personas con las que tienes poco roce o que ves de vez en cuando o que conoces simplemente de vista, de un hola y un adiós, como puede suceder con algunos vecinos, familiares incluso, etc. En principio nada me invitará a darle mi confianza a estas personas. No me suelo mostrar muy hablador porque generalmente las personas que están en este grupo no las conozco mucho y como pueden ir a la categoría anterior o en la posterior, pues me suelo mostrar cauto por lo que no otorgo una confianza importante.
  • Confianza a medias: La gente que llega a este nivel es por lógica: personas con las que tienes un roce diario, ya pueden ser compañeros de trabajo, de estudios o de actividades similares, etc. Normalmente el roce provoca que toques ciertos temas de tu vida cotidiana y en alguna ocasión algo más personal. Para mí este es el conjunto más peligroso, porque aquí es cuando te puedes llevar las verdaderas decepciones, pero por otra parte te puedes llevar una alegría (no demasiadas porque la confianza no es algo que se pueda depositar en cualquiera). Debo añadir también a las personas con las que tengo una buena confianza pero no tanta como para decir todo lo que pienso o siento, ya que por cualquier motivo me resulta imposible.
  • Confianza: La verdadera confianza. Son pocos los que han alcanzado este nivel. Siento que con ellos puedo ser yo mismo 100% y no es cuestión de que con las personas catalogadas en los apartados anteriores haya sido un falso, creo que todo el mundo entiende lo que quiero decir. No voy a revelar cosas importantes para mí, cosas de mi vida privada, etc al primero que se presente. Llegar hasta aquí cuesta y mucho aunque tengo que reconocer que con un grupo ínfimo de personas me he saltado todo lo anterior y han subido fugazmente hasta la cima de esta montaña llamada confianza. Creo que es un poco de intuición, de sexto sentido; que sí, que es cierto que te puedes equivocar, pero cuando uno siente algo así, creo que hay que hacer caso y dejarse llevar. Está bien intentar tenerlo todo bajo control (suele ser mi estilo) pero cuando encuentras a alguien que parece que conoces de toda la vida, la cosa cambia, y mucho.

Hay muchas personas que independientemente del concepto que tengan de la confianza nunca llegan a confiar en nadie plenamente como para confiarle todos sus secretos. Yo tampoco soy tengo grandes secretos, quizás más que secretos son errores que he cometido y que no me gusta comentar por los malos recuerdos que me traería o simplemente experiencias muy negativas que intento aislar para que no me afecten. En cualquier caso hace mucho tiempo pensé que cosas que he dicho nunca las diría y tampoco ha pasado nada por ello. Sí creo que hay cosas que no se deben decir, y aquí quiero hacer hincapié en lo que la gente te cuenta a ti, porque si en ti tienen esa confianza ciega, ese plus de confianza que te has ganado o que te quieren atribuir porque así lo desean o porque quizás necesiten desesperadamente a alguien para contarles lo que les ocurre, no puedes traicionarles. Esa ya no es la confianza que tú pones en alguien, si no la que ponen en ti y eso es algo que bajo ningún concepto se debe traicionar jamás.

Por último comentar que la foto ha sido tomada de la galería de Flickr de rogiro cuya licencia es Creative Commons.

¿Quién te echará de menos cuando ya no estés?

marzo 15, 2010 4 comentarios

Esa fue la pregunta existencial que me hice a mediodía de hoy cuando volvía a casa del trabajo… Realmente no sabría explicar qué evocó esa pregunta en mi mente, pero sí sé que me hizo reflexionar. Lo primero que hice fue realizar un cálculo “a ojo” de las personas que sé seguro que muy difícilmente podrían superar mi ausencia. Esta cifró llegó a cuatro, sí, menos de los dedos que tengo en mi mano (cualquiera de las dos). ¿Gente que le podría afectar en menor medida? Algunos más de esos cuatro, pero no muchos para ser franco. Posteriormente recordé a los hombres y mujeres que han dejado su propio e inconfundible sello en la historia, ya sea para bien o para mal. Muchos de ellos querían ser recordados a propósito, a otros su éxito o fracaso les “condenó” a su imborrable recuerdo.

No vivo para nada obsesionado con esta cuestión, pero sí que por otro lado he pensado en el bien que le he hecho a mucha gente (siempre desinteresadamente) y lo que he recibido a cambio. Siempre que hacemos algo por alguien tenemos un objetivo, un fin. No tiene por qué ser para aprovecharte de alguien, pero analizándolo llegué a este punto: Si no esperas nada y haces las cosas simplemente para ayudar, ¿Por qué duele el hecho de que no te lo tengan en cuenta? Si realmente haces las cosas sin esperar nada a cambio ¿por qué surge ese “dolor”? Una vez vi en un documental (perdonadme no poder citarlo porque francamente no lo recuerdo) en el que se comentaba que el ser humano no hace nada sin esperar nada a cambio, espera al menos un “gracias”, el mero reconocimiento  por el detalle de habernos preocupado o interesado por alguien. Es algo ligado a nuestra naturaleza.

No deja de sorprender que acciones que puedan parecer de lo más altruistas conlleven intrínsecamente un “interés”. Creo que realmente es así, de lo contrario no debería sufrir rechazo ante la indiferencia, tampoco debería de generar en mí un sentimiento de desilusión o decepción ante una actitud negativa de otra persona. Olvidándonos de esos “intereses” la cuestión es muy simple: soy así.

Pero también es cierto que ser como soy tiene sus inherentes perjuicios o digamos daños colaterales, y uno de ellos es la constante decepción ante una situación que me parece injusta, que me haga sentir mal, o indigno de ello. Conlleva además inexorablemente a una profunda frustración. Por suerte después de la frustración aparece el borrón. Borrón y cuenta nueva porque no puedo dejar de ser quien soy, no puedo evitarlo, ni puedo ni quiero, pero sí puedo aprender a vivir con ello, a endurecerme ante la frustración y decepción.

Reconozco que no me gusta pasar desapercibido, no me gusta ser como los demás y quizás en mi foro interno necesito creer que mi existencia dejará una auténtica huella en alguien (más bien en varias personas), que realmente no fui como el resto, que fui diferente y especial. Cierto que para una madre no hay nadie como un hijo, al igual que para un hermano, etc. Pero yo quiero ir un paso más allá: quiero que alguien recuerde las frases que le dije aún cuando pasen los años, que entre las vivencias que tuvo conmigo encuentre algo que le resulte útil para solucionar un problema, que se emocione al pensar en mí, etc. No quiero el sufrimiento de nadie, pero sí creo que todos queremos un poco eso: no caer en el olvido.

No quiero pasar al ostracismo pero no por ello a partir de esta entrada voy a hacer más méritos para ser recordado. Quien me tenga que recordar que me recuerde; al menos sé que para algunas personas seré insustituible, único y aunque sean menos de las que me gustaría, por el simple hecho de recordarme sé que son las justas, ni más ni menos, porque son las que realmente me conocieron, me valoraron y me quisieron.

No pretendía ser pesimista ni negativo, simplemente compartir un pensamiento y su posterior reflexión.

Por último indicar que la foto ha sido tomada de la galería de Flickr de Rachid Lamzah cuya licencia es Creative Commons.

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Objetivos a corto plazo

marzo 12, 2010 Deja un comentario

Bueno, aunque la lista de propósitos para este año es bastante extensa, he pensado marcarme pequeñas metas, cosas que creo que pueda conseguir a corto plazo con el objetivo de intentar sentirme un poco mejor, que me ayuden de alguna forma a mejorar mi calidad de vida. Últimamente estoy poniendo muchas entradas en plan lista de la compra (con muchos apartados). ¡Intentaré no ser repetitivo en las próximas!

  • Deporte: Estoy en una forma física de pena…creo que un señor de 157 años llegaría antes a la meta caminando que yo corriendo. Todo el fondo y resistencia que tenía cuando estaba en el instituto o cuando iba a natación y luego entrenaba en un equipo de voleibol por las tardes (sin contar las veces que iba por la tarde/noche a jugar a la playa, para incrementar mi resistencia) lo he perdido… No sólo debo recuperarlo si no que el deporte es algo muy necesario, además te permite aliviar mucho estrés, eliminar toxinas, etc. Como anécdota puedo contar que cuando estaba en el colegio recuerdo ser el 3º que más rápido corría (incluso superaba a algunos que me llevaban 2 años, yo con 13 y los otros 15/16). ¡Voy más allá! ¡Ya ni me acordaba! Gané una “medalla de oro” en las “Olimpiadas” de mi instituto (en el que habían más de 2.000 alumnos) en la carrera de 2.500 metros. Extraño la época en la que podía meterme en la piscina y nadar 45 minutos sin parar, haciendo casi un kilómetro al día… Hoy ya no soy ni la sombra de lo que fui, pero vamos…con lo que cabezota que soy tendré que volver a alcanzar ese nivel, ¡aunque me deje los pulmones por el camino!
  • Viajes: Esto es algo que siempre me ha apasionado. Conocer nuevas lugares, otras culturas, impregnarme de las costumbres de cada ciudad, de cada rincón. No me gusta seguir un itinerario, me gusta tomarme mi tiempo para cada cosa. ¡No hay que poner límites al placer! Mis vacaciones se aproximan, pero no creo que en esta ocasión salga, pero sí quiero/tengo/debo planificar un viaje, corto o largo, no me importa, pero sí algo que me permita oxigenar un poco la mente que bastante falta me hace. Destinos nacionales pues probablemente una gran ciudad: Barcelona, Madrid (no lo veo muy claro), Sevilla (Valencia no, porque ya he estado) y a la zona norte no me apetece ir todavía aunque dicen que es muy bonita. Destinos internacionales: Francia, Italia, Holanda, Suecia, Grecia… no me gustan tampoco los viajes muy exóticos aunque reconozco que Egipto me ha llamado siempre la atención. Ya veremos, el objetivo a corto plazo en este caso es la planificación, aunque el viaje sea dentro de 6 o 7 meses…
  • Ocio y tiempo libre: Desde hace unos cuantos años me he dado cuenta de que voy necesitando otras cosas. Hoy en día ya no soy tan casero como antaño y voy notando que salir un poco de la monotonía me ayuda a estar más despierto, a tener la mente más dispersa (en el mejor sentido de la palabra). Esos cambios me sientan muy bien y me permiten aprovechar el tiempo de una forma más eficaz y diversa. Antes era un poco más cerrado en ese aspecto y con el tiempo en lugar de estancarme he avanzado mucho. Ahora el objetivo pasa por llevarlo un poco más a la práctica intentando aumentar el abanico de posibilidades de cosas que puedo hacer, ya que como he estado pachuchillo algún tiempo, apenas he salido de casa. A esto hay que añadir lo que he estado sin salir previniendo empeorar de mi voz… También por esto estaba interesado en comprarme un ultraportátil, que me permitiera estar conectado 24 horas aunque no esté en casa. Cierto es que me puedo conectar a través del móvil pero no es lo mismo para la visión y además tiene sus limitaciones. Tampoco es bueno estar todo el día conectado, pero al menos si quiero conectarme en un momento determinado pues podré tener ambas cosas sin necesidad de tener que estar en el mismo espacio de siempre. Tendré que seguir pensando qué hacer a este respecto.
  • Contabilidad: Con esto quiero referirme a volver a llevar al dedillo las cuentas. Desde Diciembre/Enero que es cuando me dedico a comprar regalos para el día de Reyes dejo de llevar el control porque no tiene sentido (por supuesto sé lo que me gasto en regalos, pero ya trastoca mi economía mensual). No lo he vuelto a retomar y sería interesante hacerlo, ya que con ello puedo saber dónde gasto más, de dónde puedo quitar para poner en otras cosas que me resulten más agradables. Como comentaba arriba, podría invertir en viajes o en algún caprichillo. Independientemente de esto, tengo inversiones de cara al futuro que realizar, por lo que todo el dinero se hace poco…
  • Incentivos: Pienso que también sería positivo ponerme incentivos semanales. No me refiero a comprarme algo cada semana, porque eso más que darme un caprichito (¡que también me los merezco!) sería volverme loco de remate, ya que casi todas las cosas que me gustan son demasiado caras, pero bueno, no necesariamente tiene que ser algo físico o algo que me compre sino una especie de “trofeo” a conseguir cada semana. Con ello creo que podría llevar con algo más de optimismo el día a día. Tengo que madurar la idea pero creo que estaría muy bien.

Seguramente tengo mucho más objetivos que marcarme a corto plazo, pero lo más importante es que aunque por ahora no sean muchos, tengo ir paso a paso para conseguirlos, ¡a ver si acierto con estas medidas! Por supuesto acepto todo tipo de sugerencias, esto ha sido un pequeño brainstorming.

Comentar que la foto ha sido tomada de la galería de Flickr de ntang cuya licencia es Creative Commons.

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