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Nuestro no-aniversario

Pocas cosas recuerdo ya de lo que vivimos hace ya más de 9 años. Recuerdo que existían días señalados: el 26, luego el 2 y el 9. Recuerdo tu cumpleaños, tu número de teléfono, tus tallas, el nombre de tu hermano, la marca de los coches de tus padres, el nombre de tus amigas, tus gustos, tus manías, tu sonrisa. Recuerdo también las despedidas, los malos ratos, las pataletas, los regalos, nuestras salidas y nuestras fotos. Irónicamente el nombre de tu padre ya no lo recuerdo (el de tu madre sí), tu dirección ya me cuesta un poco más (de todas formas probablemente ya no vivas en el mismo lugar).

Si nos ceñimos a las matemáticas, te recuerdo aproximadamente un 0,011415525% del año (si unimos esos breves instantes no llegamos ni a una hora) y sigue bajando en picado. Aunque es un porcentaje ínfimo, hace tiempo, sólo ese instante podía destrozarme. Ahora, ya no me afecta.

Puedo poner todos mis esfuerzos en recordar todos los detalles, en las cosas más duras que vivimos y ya no siento nada. No te lo tomes a mal, fue mi primera experiencia formal. Lo viví intensamente, además algunos momentos fueron muy bonitos e inolvidables. Pero eso ya forma parte del pasado.

Me quedé con lo importante, la experiencia y la lección aprendida que tanto me ha servido después de todo aquello pero eso sí, dejando atrás todo lo negativo. Me siento satisfecho conmigo mismo porque aunque ahora lo veo desde otro prisma, en su momento fue algo que pensé que jamás iba a superar (a veces soy muy dramático, ¡qué novedad!). No sólo lo superé sino que además después de aquello he tenido más relaciones. Hoy puedo decirlo sin rencor y sin sufrir, sin temer una recaída, sin acritud. Y es que…9 años son muchos años. “Sólo” necesité unos pocos de éstos para suprimir todo el dolor y el amor que un día sentí. Tampoco aquí el dicho de: “donde hubo fuego queda ceniza” es aplicable. Ya no hay nada, cero, vacío total.

Hoy no tengo nada que celebrar (aunque tú deberás celebrar tu cumpleaños), para mí es un día cualquiera. De hecho ha sido una casualidad que justo escribiendo esto me haya dado cuenta de que es tu cumpleaños…Sólo me pregunto una cosa, por mi naturaleza nostálgica, curiosa y analítica: ¿Cuántas veces habrás pensado en mí durante todo este tiempo? No deja de ser sólo un cuestión aislada y anecdótica, porque hoy lo importante es que estoy bien y lo único que me preocupa es centrarme en mí, en mi bienestar. Sólo en suplir esos momentos de soledad que son tan frecuentes y tan vacíos, momentos que ya hace tiempo que no tienen nada que ver contigo.

Las cosas cambian, las personas cambian y también lo hacen los sentimientos y pensamientos. Ya nada es como fue. Cada uno eligió su camino y ha vivido su propia vida, su propia realidad. He cumplido mi promesa, no puedes reprocharme nada.

Hoy solo quedo yo, hoy es nuestro no-aniversario.

La foto ha sido tomada de la galería de Flickr de Rinoninha cuya licencia es Creative Commons.

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  1. julio 9, 2010 en 5:54 pm

    Ha sido una de las mejores entradas que he leido en los últimos meses. Me siento identificado en un 80% con lo que dices, y esas palabras… suenan muy raras al leerlas y no escritas por mí. Me encanta la belleza con la que tratas la curiosidad humana y el paso del tiempo. Yo también cumplí mi promesa, pero mi tiempo no es de 9 años, es un poquito menos, apenas 3… es tan dificil dejar de darle importancia a los leves instantes en que recuerdas momentos olvidados… que como bien dices, te destrozan… y bien que lo hacen, sin embargo…nadie puede recriminarme nada, lo he hecho lo mejor posible, además, como siempre digo, tengo complejo mary poppins, aparezco cuando alguien lo necesito y desaparezco sin dejar huella, sin reproches, ni regresos dolorosos, de raiz, sin saber de mí desde el momento cero, asi que nadie puede echarme en cara nada, porque el dolor me lo llevo yo solo. no sé ni yo mismo hasta donde he llegado con mis pensamientos, pero te doy las gracias por esta bella entrada killo, tanti baci!

    • julio 12, 2010 en 3:23 pm

      Agradecerte enormemente tu comentario sería quedarme corto. Me alegra además que en un alto porcentaje te sientas identificado conmigo (en cierta parte, claro, ¿quién quiere pasarlo y que los demás lo pasen mal?).

      Cada vez tengo más claro que todo es cuestión. El problema es que cada uno necesitamos más o menos tiempo, pero al final lo terminamos superando. Es una terrible decepción, sobretodo cuando es tu primera experiencia, pero aún así todo se supera.

      La segunda parte de tu comentario la verdad es que me ha dejado algo triste. Me duele seguir dándome cuenta de la capacidad que tienen algunos de darlo todo sin pedir nada a cambio y lo injusta que es la vida en algunas ocasiones.

      Después de mis experiencias, creo que todo siempre tiene una razón de ser, aunque ahora quizás no le encontremos sentido. Espero y deseo que después de esos 3 años ya estés recuperado.

      Te envío muchos ánimos. Gracias de nuevo por tu comentario amigo.

  2. pipermenta
    julio 9, 2010 en 5:55 pm

    Bonita dedicatoria para ti mismo, amigo. Dejas un grato sabor en lo que puede parecer un reproche, pero ya lo dices tú mismo y así se entiende. Según crezcas emocionalmente, comprobarás que lo que un día creímos como tragedia se pierde en el tiempo. Uno nunca olvida. Solo se pierden las sensaciones que nos provocaron la tristeza. Luego, pasadas las emociones, queda el recuerdo de algo hermoso que tuvo que suceder en su debido momento. Todos pasamos por eso. Algunos con más intensidad que otros, pero en algún lugar del corazón quedará tu recuerdo para esa persona que en su día, lo fue todo para ti.
    Me alegran tus apariciones. ¿Para cuando esas vacaciones, seguro merecidas?
    Un abarzote, amigo.

    • julio 12, 2010 en 4:42 pm

      No lo había pensado de esa forma, en plan dedicatoria a mí mismo. Ciertamente es así, creo que es como cuando alguien celebra haber llegado al final de un largo y espinoso camino. Has llegado hasta aquí y a pesar del sufrimiento lo has superado.

      Es cierto que en cierta forma no se olvida, además, como comenté anteriormente, era mi primera experiencia y eso jamás se olvidará. También es verdad que las sensaciones que provocaron tristeza en su momento desaparecen, como bien has dicho.

      Aportas mucho con tu punto de vista, es enriquecedor, son lecturas distintas que pueden llegar a complementar y que la verdad me sirven bastante.

      Te lo agradezco mucho, de veras.

      Las vacaciones están paradas…todo parecía claro para tomarlas después del verano pero han surgido algunos inconvenientes en el trabajo, así que no te sabría decir. Prácticamente puedo decir que hasta Septiembre nada de nada… ¿Tus vacaciones cómo se presentan?

      Otro abrazo fuerte para ti pipermenta 🙂

  3. julio 9, 2010 en 10:06 pm

    Excelente entrada goetha, ha sido como uina pequeña remenbranza al pasado combinada con una pequeña ironía y burla a lo que pudo y no pudo ser, me gustaria reencontrarme con esa ironía que he perdido. Y todo lo escrito me da la sensacion de que has vuelto a empezar… .

    Saludos

    • julio 13, 2010 en 7:24 am

      Uy, pensé que ya te había respondido. Tuve un error en el navegador y por ello creo que no quedó guardado el comentario.

      Decirte que me quedé un tanto intrigado después de haber leído que has perdido esa ironía. Por ello me gustaría preguntarte si es que te ha pasado algo.

      Sí que he vuelto a empezar. De hecho he tenido relaciones posteriores que he vivido intensamente aunque siempre fueron diferentes. Cada relación te da unas cosas distintas a las otras. Hoy por hoy, puedo decir que estoy más preparado que nunca para “soportar” el no tener ninguna relación e irónicamente también para tenerla. La experiencia me tendría que servir para algo aunque sea después de tantos años…

      Gracias por pasarte, por tu comentario y opinión. ¡Un saludo!

  4. julio 14, 2010 en 6:15 am

    Tengo ya sueño pero no puedo resistirme a escribirte aunque sea unas breves palabras: los primeros dos párrafos me hicieron imaginar toda un secuencia cinematográfica. Lo tuve que hasta leer con acento “español” para que quedase perfecto.
    Lo segundo, yo también terminé en marzo un noviazgo de 5 años y 4 meses y aunque no ha sido un rompiento definitivo (pues últimamente he visto a mi ex) siempre me he preguntado qué pasará el 1ero de noviembre, el día del no-aniversario.
    Genial escrito, me gustaría darte una respuesta más larga pero es lo último que leeré esta noche.
    Saludos!

    • julio 14, 2010 en 8:32 am

      Me ha gustado y sorprendido muchísimo tu comentario. Agradezco además tu esfuerzo por escribirme estas líneas con el sueño y cansancio que tendrás. Realmente ha sido emocionante leer tu opinión.

      Un rompimiento de una relación tan larga siempre es dura para ambos. Yo creo que es peor cuando no es definitivo, básicamente porque parece que sigue estando todo pendiente de un hilo, alarga la esperanza y la incertidumbre, y si además de prolongarse demasiado tiene un desenlace no esperado/deseado, el dolor puede ser aún mayor.

      En cualquier caso no quiero que te tomes mi comentario de forma negativa. Yo espero que pase lo que más te convenga, porque me pareces una chica muy interesante, sensible, inteligente y que tiene muchísimas cosas que ofrecer. De hecho sabes que te he comentado en alguna ocasión que me siento identificado contigo.

      Aunque es inevitable que te preguntes qué va a suceder el 1 de Noviembre, es mejor no pensar en ello. El día a día seguro que te dará más pistas sobre qué va sucediendo ahora, y ésto te servirá para conocer el desenlace de lo que ocurrirá ese día.

      Además de esta relación, terminé también hace unos meses otra relación que fue larga, más o menos como la tuya, aunque este caso fue diferente, no fue tan duro. Me resultó irónico porque en términos de tiempo no se puede comparar 6 años y medio con 1 año y medio, pero ni las chicas eran las mismas ni yo tampoco lo era, así que me imagino que eso ha influido de forma decisiva.

      Bueno, no me enrollo más, visto lo visto podría escribir otra entrada con este tema.

      Agradecerte infinitamente tu visita y comentario, de veras.

      Cuídate mucho, un beso y ánimo dama 🙂

  5. julio 19, 2010 en 4:52 pm

    Te voy a contar un secreto tan fácil como difícil de aprender.. las personas van y vienen y muy poca gente es imprescindible.
    Y hay cosas que solo tienen sentido durante un momento, el momento en el que suceden. Aferrarnos a las historias y no dejarlas terminar es destruir su recuerdo cada día un poquito más.
    La verdad es que a mi recordar o ver a gente que un día fue súper importante, ya sean ex-amores, mejores amigos, o lo que sea siempre me sorprende. Es impresionante como alguien que llenaba todos nuestros pensamientos y que pensábamos que eran un pilar indestructible de repente se convierten simplemente en nada!
    Yo tardo tanto en olvidarme de la gente que a veces se me mezclan los protagonistas!! eso si, cada día me cuesta menos recordar sin nostalgia o sin sentirme vacía, le estoy metiendo un entrenamiento a mi cabecilla impresionante!!!!

    • julio 19, 2010 en 5:49 pm

      Sí, es cierto. Nadie es imprescindible y si pensamos esto sobre alguien, ahí está el destino/futuro/o lo que sea para enseñarnos que estamos equivocados. Nadie en ningún lugar es imprescindible, los hay que son más prescindibles que otros, pero ninguno es del todo insustituible, da igual sobre qué aspecto de la vida estemos hablando…

      Lo que realmente cuesta es entenderlo y aceptarlo. Algunas personas tardan más tiempo, otros menos…todo es cuestión de adaptación…

      Me ha gustado mucho esta frase que has escrito: “Y hay cosas que solo tienen sentido durante un momento, el momento en el que suceden. Aferrarnos a las historias y no dejarlas terminar es destruir su recuerdo cada día un poquito más”. Me da bastante sobre lo que pensar.

      Yo tengo una manía, que es la de conservar todo lo que me pueda traer un recuerdo, aunque este sea positivo o negativo. Cuando son cosas bonitas pues es lógico querer recordarlas, pero cuando son malas, pues me sirven como un “sistema de medición” para comprobar si lo he superado o no. Puede parecer masoquismo, aunque casi nunca tiendo a tomar estos objetos, ya que con recordar lo vivido me resulta suficiente.

      A mí me cuesta bastante olvidar y cambiar el chip. El problema está en que cuando lo hago, ya no hay vuelta atrás y juro que no es resentimiento, simplemente es un método para ahorrarme disgustos de nuevo. Hasta ahora he intentado no caer en el mismo error, aunque en cosas pequeñas caigo constantemente, jeje.

      Gracias por tu comentario, ha sido muy interesante y como te decía antes, me ha dado mucho sobre lo que pensar.

      Un beso muy fuerte y gracias de nuevo por pasarte y comentar dama.

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