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Síndrome vacacional

No, no me he equivocado. En este caso he dado de pleno: síndrome vacacional. Yo lo denomino como la incapacidad para poder disfrutar de tu tiempo libre (en este caso, las vacaciones).

Antes de continuar me gustaría indicar lo siguiente: llevo escritos 11 borradores que aún no han sido publicados desde mi última entrada. Todos hablan de sensaciones que he querido plasmar, sentimientos que seguramente no vean la luz aquí, al menos en su plenitud y además todos comparten “síntomas” como ansiedad, desesperación, tristeza, agonía,  nerviosismo e impotencia.

Hoy, me he incorporado al trabajo después de las vacaciones y siento que, en cierta forma, parto exactamente desde el mismo punto en el que lo dejé cuando me fui… Es cierto que he encontrado alivio, he podido descansar, he podido ver muchas cosas que tenía pendientes, incluso aprender e indagar sobre cuestiones que me han llamado la atención desde hace un tiempo. ¿El problema?  Ni siquiera haciendo lo que realmente me gusta conseguí sentirme bien.

Pero quizás deba remontarme a un tiempo atrás, quizás un año o más, donde ya empezaba a notar ese “pasotismo” de mí mismo, ese desinterés en querer aprovechar mi tiempo. No le di mayor importancia, son cosas que pasan, uno no siempre se encuentra igual, ¿no? Más tarde, a principios de este año, se acercaba una época de sosiego y tranquilidad (o al menos eso creía). Aceptaba algunas cosas que me habían estado perjudicando desde hacía mucho tiempo atrás, parecía que iba rozando la estabilidad, todo parecía “normal”. Se suponía que había alcanzado lo que durante muchos años estuve esperando.

Sin esperarlo (como no podría ser de otro modo), muchas cosas comenzaron a torcerse. Me di cuenta de que lo hacía unos 10 años, 5 o incluso 2 ya no me satisfacía. Todavía no había cumplido 31 por lo que incluso pensé que esto podía ser fruto de una especie de “crisis” de los 30. Fue una sensación muy extraña, estuve una semana en la que mi mente quedó colapsada, no dejaba de cuestionarme muchísimas cosas que hasta ese momento no me había planteado antes. Incluso escribí sobre ello (uno de los borradores que cité antes). La verdad es que una vez pasado ese periodo, la sensación fue atenuándose hasta que me dio la impresión de que había desaparecido. Aunque me sentía más tranquilo, me seguía sintiendo perturbado por las divagaciones de esos días…

Otra de las cosas que “cambiaron” fue mi relación con unas…digamos…”personas”, varias, todas provenían del mismo círculo, un círculo que hasta ese momento había sido neutral para mí, incluso diría que la mayoría no me “importaba”, eran terceras personas pero que sí podían influirme. Lo que desconocía era hasta qué punto podían hacerlo. Desgraciadamente hizo aparición mi inestabilidad emocional y con ella también las discusiones (también escribí otro borrador a este respecto), las decepciones, la incredulidad e incluso la absurdez además de un cambio radical en la forma en la que planificaría mis siguientes vacaciones (las que disfruté hasta ayer).

Me sentí bastante triste, pero bueno, ya se sabe, no podemos pretender que todo el mundo tenga educación, saber estar, capacidad de comprensión  o simplemente ser racional (pero yo sí debería ser capaz de controlar mis emociones para que estas cosas no me afecten en exceso). En este momento fue cuando surgieron de nuevo mis dudas, cuando volvieron a mi mente esos pensamientos y sentimientos de incertidumbre y duda. ¿Querría esto decir algo? Siempre he pensado que todo tiene una razón de ser porque en todas mis experiencias me he dado cuenta de que si algo tenía ocurrir, ocurriría de un modo u otro y que siempre siempre había un motivo. El tiempo me ha enseñado a entender que si hoy no soy capaz de encontrar una justificación, sé que con el tiempo suficiente, entenderé por qué algunos acontecimientos se dieron así.

En esta ocasión, la sensación vino para quedarse y aún persiste en mí. He aprendido a lidiar con ella de la mejor forma posible aunque reconozco que estoy lejos de obtener resultados óptimos. El tiempo ha ido pasando y no he encontrado soluciones, he descubierto más incógnitas, más dudas y sobretodo, más condicionantes. Sobretodo estos últimos son los que, hoy por hoy, más me influyen.

Llegados a este punto, me gustaría hacer un pequeño inciso para destacar a una persona que en medio de todo esto, está siendo una de las experiencias más duras de mi vida, me ha ayudado y me está ayudando más de lo que jamás imaginé. Me resultaría imposible explicar con palabras esta conexión pero puedo afirmar con rotundidad que sin la aparición y la ayuda de esta persona, probablemente ya me habría abandonado a mí mismo, ensimismado en mis dudas y problemas.

Dentro de toda esa incertidumbre pude tomar una decisión que no era fácil. Fue cambiar el rumbo de mis vacaciones. Ésto me había generado meses de estrés, aunque parezca una tontería, precisamente por esos condicionantes que cité antes. No siempre hay una elección buena dentro del abanico de opciones que tienes, incluso éste suele ser bastante reducido pero creo que tomé una buena decisión y no me arrepiento por nada. Eso marcó un antes y un después.

En aquel momento me sentía motivado, contento y con ganas de dejarlo todo atrás. Con ganas de experimentar, de vivir cosas nuevas aunque sólo fuese en una semana. Quería que fuese especial e inolvidable. Para mí, que en algunos aspectos estoy carente de experiencias, me venía como anillo al dedo. Justo lo que necesitaba para romper con todo y valorar con exactitud mi estado de ánimo. Pero… (y es que siempre hay un pero) tampoco fue éste mi destino definitivo.

Nuevamente diversos motivos me obligaron a cambiar mi decisión, por suerte en este caso no perjudiciales pero que evidenciaba otra vez que los condicionantes que tanto me influyen seguían estando ahí. Ahora lo que no tenía claro era hacia dónde dirigirme… hasta que comprendí que sólamente en un sitio podía sentirme bien, podía encontrar todo lo que necesitaba, el lugar en el que podía gozar de la tranquilidad pero a su vez de la intensidad, de la alegría. Pensé y pienso que ahí puedo descubrir de nuevo el verdadero significado de la palabra disfrutar. Todo prometía (y promete) pero tampoco cuadraron las cosas para poder llevar a cabo este plan. Así que me tocó quedarme en tierra, dejando que pasaran los días, sin poder aprovecharlos en su totalidad, quedándome en gran medida vacío. Fue una lástima, pero confío en que muy pronto pueda al fin ver cumplido un auténtico sueño.

Y después de esta larguísima trayectoria que os he explicado, estoy aquí, de nuevo, con muchísimas puertas abiertas, con muchas cosas por decidir, me hallo conjugando todas las consecuencias, ya sean positivas o negativas de cada una ellas. Se me hace duro, son varios meses en la misma situación sin poder llegar a la conclusión que sea “correcta” o menos mala en todos los aspectos que tengo pendientes. Al menos tengo una cosa muy clara: lo bueno que tengo ahora mismo en mi vida no quiero perderlo, lo necesito porque es lo único que me mantiene vivo…

Quizás debería ser un poco más egoísta y no pensar tanto en la gente, preocuparme un poco más de mí de verdad (sin dejar a la gente de lado, por supuesto) y… ¿por qué no? Arriesgarme. También sé que este presente no es lo que quiero en su mayoría, quizás deba esperar al momento adecuado pero.. ¿Cómo lo sabré? Otro problema es que me como mucho la cabeza… y es posible que por eso he llegado a esta situación, que en muchos momentos me parece límite… Antepongo mucho lo que se supone que es “correcto”, evito perjudicar a los que me rodean, pero eso tampoco es bueno para mí.

Sé que conseguiré erradicar esta parte negativa que se ha mantenido en mí durante tanto tiempo pero no puedo evitar caer en momentos en los que todos los achaques brotan, conjurándose, como en el caso de estas vacaciones, para evitar volver a disfrutar como antes.

Al menos hoy escribiendo esto he conseguido algo muy importante: desahogarme 🙂

Agradecer a esta persona desde aquí si me ve por todas esas cosas tan positivas que me aporta y que me ayudan tanto, que me hacen sentir realmente vivo y que provoca que no sólo intente alcanzar lo imposible, si no conseguirlo de verdad. Por ayudarme a redescubrirme, a minimizar los daños de cualquier índole, a atenuar mis defectos y potenciar mis virtudes, a enseñarme tantas cosas, a mostrarme el camino y ayudarme a caminar sobre él…

Espero que esta larga entrada con sabor claramente AGRIdulce represente la primera pista para poder encontrar la mejor forma de hacer las cosas y, con ello, dejar esta etapa tan dura atrás…

Hoy, a pesar de haber escrito bastante, no pondré ninguna imagen… porque ninguna creo que sería capaz de mostrar la contradicción de sentimientos que hay dentro de mí…

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Categorías:Personal, sociedad Etiquetas: , ,
  1. octubre 30, 2010 en 2:40 pm

    Las entradas donde se es sincero poniendo toda la carne en el asador para desahogarse uno, es una de las mejores terapias, te marcan un inico, un cambio de dirección, simplemente, un punto de inflexión, la primera pista del nuevo camino^^ si has tenido valor de exponer sobre la mesa estos temas, también lo tendrás para reconducirte a ti y a tu vida 🙂 que te comes mucho la cabeza… lo sabemos :p algunos también lo hacemos aunque estoy intentando no hacerlo demasiado y eso me conduce a momentos de lucidez que a veces se ven empañados por el agobio y la rayadera, y en esos momentos tomo la decisión adecuada, no sé si para/con esa persona, pero al menos, la decisión que necesito tomar para seguir adelante. Mucho animo, caballero 😉 tanti baci!

    • octubre 30, 2010 en 2:53 pm

      Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que no aspiraba a tener muchos comentarios en esta entrada, es bastante larga y quizás algo compleja. Hoy me he levantado (ya que lo escribí anoche con un sueño increíble) bastante mejor.

      El tiempo sigue corriendo y eso a veces agobia, aunque la mayor parte de las decisiones están pendientes de lo que ocurra con ciertos acontecimientos que escapan a mi control. Por suerte tampoco me siento siempre así, pero a veces me encuentro en un punto en el que estallo…

      Es cierto que a veces pensar demasiado no es beneficioso… Depende también del momento y de lo que tengamos entre manos.

      Agradecerte de nuevo tu comentario y visita. Un saludo y ánimo para ti también, que seguro que también los necesitas. ¡A cuidarse señor! 😛

  2. Pau
    octubre 31, 2010 en 1:07 am


    todavía estoy asimilando la conexión que he sentido contigo al leerte. Llevo un buen rato pensando…
    Tus palabras ruedan y ruedan junto con mis sentimientos dentro mi cabeza como una noria de feria.
    A medida que iba leyendo y profundizando en tu desahogo, mil colores me han atravesado las entrañas. Blancos, azules, verdes, amarillos, rojos… pero sobre todo grises y negros. Últimamente (por no decir una buena temporada) me cuesta mucho ver azules entre tanta oscuridad.
    Sé cómo te sientes, puedo percibirte aún sin olerte, sin palparte, sin oirte, sin saborearte, sin verte… pero te percibo!! Tus letras irradian sentimientos traslúcidos, tus letras son puras, tus letras me han llegado al alma.
    Al igual que tú, yo también soy de las que piensan mucho las cosas, de las que miran por los demás sin dedicarse un minuto al día a sí mismas, de las que anteponen su felicidad a la de los demás, y eso está bien pero en su justa medida. Sé que si me mimo no tengo que llegar a sentir ese sentimiento llamado egoísmo, lo sé, pero siempre caigo en el mismo error.
    Ahora con la voz bien alta digo que ya es hora de pensar un poco en nosotros y dedicarnos nuestro tiempo, es algo que nos merecemos, es algo que nos pertenece.
    Es curioso cómo de la noche a la mañana los colores pueden modificarse, cómo un día lluvioso puede resultar brillante y cómo los pesadillas pueden convertirse en dulces sueños.
    La conexión no es algo que nace con los años, si no con milésimas de segundo.

    Gracias por reflexionar en voz alta, me haces pensar y lo mejor de todo, siento que en algún lugar hay alguien parecido a mí.

    Te deseo dulces y coloridos sueños. Estoy segura que tarde o temprano empezarás a apreciar colores, confía en mí 😉

    • octubre 31, 2010 en 12:41 pm

      Me he quedado sin palabras… Tu respuesta ha sido tan sumamente sorprendente, fresca, profunda y detallada que me ha impactado totalmente (en el mejor de los sentidos, claro). Reconozco que la he leído varias veces porque sinceramente me ha gustado. Además, quisiera volver a insistir en tu forma de escribir, en la forma tan personal que tienes de plasmar tus ideas y pensamientos.

      Es muy difícil. Ahora mismo me resulta imposible encontrar un equilibrio en el que todos los demás estén bien y yo también. Analizando mi trayectoria en ese aspecto, debo admitir que yo también caigo en ese mismo error: quiero intentar mimarme un poco, tal y como tú dices, pero al final sigo anteponiendo a los demás, salvo honrosas excepciones.

      Ayer estuve pensando que después de lo escrito en la entrada podría dar la imagen de que no tomo decisiones por “cobardía”, pero pensar esto es erróneo (al menos para mí), porque no quiero tomar una decisión precipitada y equivocada en cada uno de los casos que tengo abiertos… Aunque también es cierto que no sabes si vas a acertar o equivocarte hasta que finalmente des el paso.

      Es cierto que va siendo hora de cambiar el “chip”. Tienes razón, es algo que nos merecemos y que no podemos demorar más. También debo estar de acuerdo contigo en el tema de las conexiones. Yo lo veo como la vida misma, es decir, en cualquier momento puedes pasar de estar genial a fatal o viceversa, porque la vida cambia constantemente, cuando menos te lo esperas puede acontecer algo que te cambie la vida para siempre… A veces, cuando pienso en esto, llego a la conclusión de que me emborracho de tantos análisis que me perjudica aunque, por otro lado, quizás lo único que debo hacer es moderarlo, porque al fin y al cabo no puedo evitar ser quien soy.

      Me siento satisfecho por partida triple: conseguí desahogarme, transmitir (que para mí es muy importante) y dar que pensar (también fundamental). Me alegra que te sientas identificada conmigo, no es algo que me dicen con frecuencia… generalmente me siento incomprendido, aunque cada vez menos, por suerte 🙂

      ¡No tienes nada que agradecer! Soy yo el que te agradece que te hayas tomado la molestia de dedicarme tan hermosas palabras y tu tiempo para aportarme una sensación tan positiva… de verdad: ¡Gracias!

      Confío en apreciar esos colores como dices, y espero también que pronto veas ese color azul brillante e intenso que tanto te gusta.

      Un abrazo fuerte y de nuevo, gracias 🙂

      P.D: Me gusta también tu particular “relación” con los colores, no es algo muy frecuente 🙂

      P.D. 2: Disculpa mi tardanza, no vi esta respuesta anoche (y eso que me acosté tarde pero no tuve notificación alguna de la misma). Por otro lado, la verdad es que ha sido complicado encontrar las palabras adecuadas para respoderte y estar a la “altura”.

  3. Pau
    octubre 31, 2010 en 11:55 am

    Perdón por la confusión en la expresión, ahora releyendo caí en la cuenta…
    (Quería decir que antepongo la felicidad de los demás a la mía). Me imagino que entenderías lo que quería decir…

    Aprovecho para darte los buenos días 🙂

    • octubre 31, 2010 en 12:43 pm

      No te preocupes, te entendí perfectamente 🙂 Se nota que eres muy cuidadosa, al releer lo que ya habías escrito.

      Aprovecho yo también para darte, en este caso, las buenas tardes (aunque empecé a redactar la respuesta por la mañana) 😉

  4. Pau
    octubre 31, 2010 en 1:20 pm

    Lo primero no tienes que pedir disculpas por la tardanza. Decido escribrite porque es algo que me sale de dentro, me gusta hacerlo, me hace sentir bien, me alegra y me satisface, ya que siento que contigo puedo hacerlo abiertamente sin maquillar mi persona. Es lo que se llama conexión… Siento conexión contigo, y cómo te dije es algo que nace en milésimas de segundo. Una sensación curiosa, sí, pero me gusta la curiosidad (en el sentido de aprendizaje). Es por eso que no lo hago con la intención de que tus respuestas sean inmediatas. Me gusta abrir mi rincón un día cualquiera, a una hora cualquiera y encontrarte… 🙂
    En cuanto a tu persona no debes mutar, dejarías de ser quien eres y no vivirías bien contigo mismo, y por lo tanto tampoco lo harías con los demás. Eres quien eres con tus virtudes (que seguro son muchas) y defectos (todos los tenemos), nadie debe cambiarte ni modificarte a su antojo. En tal caso intentar mejorar y crecer como persona, siempre en positivo, nunca en negativo.
    Por otro lado te animo a que luches por lo que quieres, sin miedos, sin “cobardía”, te animo a que arriesgues, quien no arriesga no gana. Yo intento hacer las cosas que quiero (a veces cuesta) sin perjudicar a nadie, no me gusta dejarme tinta en el tintero, no sería yo. Prefiero arrepentirme de lo que hago y no de lo que no hago, y si tengo que arrepentirme lo haré y aprenderé de mis errores.
    Me agrada pensar que dos incomprendidos lleguen a comprenderse a través de unas palabras sin ni siquiera haber tropezado en una escalera. Ya ves que tontería… pero me deja ver azules 🙂

    Tu respuesta es infinita. Me gusta disfrutar de las alturas con los pies en la tierra… 😉

    Un besiño!!

    • octubre 31, 2010 en 2:42 pm

      Una de las cosas que más me suele costar es conseguir ser yo mismo al 100%. No es que me dedique a falsear mi personalidad cuando estoy en la calle, en el trabajo o donde sea, pero mis experiencias me han llevado a mostrarme sólo en parte, sobretodo para evitar que me hagan daño y también porque hay mucha más incomprensión de la que a simple vista parece existir…

      En este blog es donde se podrá encontrar de forma “pública” la mayor parte de mi esencia. Seguramente por eso me sirve muchas veces de desahogo y de reflexión continua.

      La verdad es que me alegra que sientas esa conexión, yo también la percibo :). En este último año he sufrido bastantes decepciones, pero también estoy teniendo gratas sorpresas, como tú. A pesar de que han sido más decepciones que alegrías, estas últimas han sido y son muy especiales y suplen el vacío y dolor sufrido anteriormente.

      Sí…coincido contigo, no debo cambiar mi forma de ser. Si no soy capaz de ser yo mismo no voy a ninguna parte. Siempre me gusta dar lo mejor de mí mismo y tengo esa necesidad de transmitirlo allá donde voy y con la gente que me rodeo. Otro de mis objetivos diarios es intentar mejorar y crecer como persona, tal y como tú lo has descrito.

      Tus ánimos me reconfortan mucho… Yo realmente quiero luchar pero te das cuenta de que son varias las personas que podrían verse afectadas por mis decisiones, además de las consecuencias que pueden darse en cada acto. He estado pensando y creo que de todas las opciones que tengo, algunas debo de descartarlas por ahora pero en otras sí debo pasar a la acción. Justo cuando redactando mi anterior respuesta pensé en lo que has dicho: “Quien no arriesga, no gana”. También depende del momento… Yo he hecho muchas “locuras” (en el aspecto positivo), me he lanzado en ocasiones a la piscina sin saber si había o no agua… y como tú dices, a veces ha salido bien (genial) y otras mal (aprendes la lección). Pero siento que a lo que me enfrento esta vez es mucho más complejo, de hecho nunca antes había tardado tanto en llevar mis ideas a cabo. Debo de tener paciencia. En estos días estoy encontrando algunas respuestas… Vamos a ver qué pasa al final 🙂

      Por otro lado me llama la atención tu curiosidad, es algo que tenemos en común. Yo desde hace tiempo y sobretodo ahora, me estoy interesando por campos que antes ni se me hubiesen pasado por la mente… La curiosidad es muy importante, me gusta hacerme preguntas, aprender cosas nuevas, etc. También es verdad que hay personas que por sí mismas son capaces de enseñarte muchísimo en poco tiempo y casi sin esfuerzo (por ejemplo, la persona que cité en la entrada, que está influyendo muy positivamente en mí). Aquí he encontrado gente que es capaz de entenderme y ayudarme a ampliar mi visión sobre muchas cosas y la verdad es que les tengo que estar agradecidos a todos, porque sus aportaciones son muy valiosas para mí.

      Gracias de nuevo por dejarme otro “trocito” de ti por aquí 😉

      Otro beso para ti Pau 🙂

  5. Pau
    octubre 31, 2010 en 3:41 pm

    Estoy segura que tomarás la decisión correcta. Paciencia y los ojos bien abiertos.
    Desde aquí me sumo a esa carrera de ánimo junto con toda esa gente que te está ayudando. Yo también quiero aportar desinteresadamente mi granito de arena en lo que esté en mi mano.
    Así que una patadita en el culete y palantee!! 😉
    Otro besiño 🙂

    • octubre 31, 2010 en 4:04 pm

      Pues ya tienes más confianza en mí que yo mismo 😉 Te agradezco muchísimo los ánimos: La verdad es que tampoco son muchos los que me están ayudando pero se nota como si fueran miles 🙂

      Después de esa patada no quedará más remedio que seguir para adelante, jajaja 😉

      Un beso dama, gracias de nuevo, en serio.

  6. Pau
    octubre 31, 2010 en 4:17 pm

    Lo importante no es la cantidad, si no la calidad, y la gente que te ayuda y está ahí para tí es lo que cuenta. Sean 1, 2, 3, 4 o 40… da igual!! Los números (aunque sean de una unidad) te ayudarán a ver colores 🙂

    Piensa en verde esperanza.

    Besos en azul ilusión 🙂

    • octubre 31, 2010 en 6:00 pm

      Sí, eso es cierto, por lo menos ahora siento que hay gente que me apoya como nunca antes… Siempre he sido solitario, en ocasiones porque así lo quería y en otras por obligación, por así decirlo. Siempre me consideré diferente (no un fenómeno, ni nada) y es muy difícil encontrar a gente con la que poder compartir en su más amplio sentido.

      Espero poder ver pronto el arcoiris 😉

      Qué bonita la frase:”Besos en azul ilusión” me ha encantado.

      Gracias por tus ánimos y ayuda Pau, la verdad es que animas a cualquiera. Si necesitas algo no dudes en decirlo, en serio.

      Un beso azul también para ti ^^

  7. Pau
    noviembre 1, 2010 en 1:49 am

    Claro que lo verás… estoy segura!! 😉
    Si tú también necesitas cualquier cosa no dudes tampoco en hacerlo, de verdad.

    Buenas noches hoy, buenos días mañana 🙂

    • noviembre 1, 2010 en 12:16 pm

      Tú ya me estás ayudando bastante, la verdad. No podría pedirte nada más.

      ¡Siempre llego tarde! Buenos días (al menos aquí son las 12:15, en Canarias :))

  8. Pau
    noviembre 1, 2010 en 12:57 pm

    Buenos días!! Me da un poco de vergüenza pero… hace una hora que me desperté 😉
    así que son buenos días para mí también. Ayer me acosté tardísimo, y hoy es festivo, tengo excusa 🙂
    Te he dejado unas letras en Espiral, no pude resistirme!!

    PD: Nunca se ayuda lo suficiente… aquí estoy, de verdad!!

    Un besiño!!

    • noviembre 1, 2010 en 1:35 pm

      Seguro que te acostaste tarde intentando aprovechar al máximo tu tiempo libre, ¡qué menos! ¡También nos merecemos un descanso! 🙂

      ¡Muchas gracias! Vi tu respuesta en Espiral esta mañana y ahora he podido responderte 🙂 En serio, gracias, te estás tomando muchas molestias.

      Otro beso para la señorita Pau 😉

      P.D: Tampoco conviene abusar de la ayuda, además, seguro que habrá muchísima gente que también la necesita como yo o seguramente más 😉 Espero que no estés incluida en ese grupo 🙂

  9. noviembre 5, 2010 en 7:56 pm

    A veces las estrellas que más alumbran sólo lo hacen cuando dejas de buscar…

    El sabor es un sentido que se aprende. La vida tiene muchos matices. Algún día podrás saborearlos todos sin excepción.

    Cada pregunta que te cuestiones es una pista de hacia dónde debes ir… Las dudas son valiosas. El tiempo te las resolverá.

    Los condicionantes, las incógnitas, las inseguridades… hace la vida compleja, lo complejo es bonito, lo complejo es simple.

    Marcar un antes y un después, tomar decisiones rotundas, tener algo tan claro que parezca imposible que dentro de un mundo cambiante algo pueda ser constante…

    ¿Sabes lo que es escuchar un grito ahogado, desgarrador, dentro de tu cabeza diciéndote: “¡Arriésgate!”?

    Grandiosos últimos tres párrafos.
    P.D: Número complejo ¡Eres bonito!

    • noviembre 5, 2010 en 10:04 pm

      Como siempre tus respuestas son tan complejas… La verdad es que me gusta releerlas. Me resulta muy curioso la templanza, firmeza y madurez con la que me escribes siempre. Considero tus respuestas muy meditadas y acertadas. Me dejas dosis de ti que me aportan mucho.

      Sé que el que no arriesga no gana… Cada vez me parece que necesito más arriesgarme, me apetece más…quién sabe, igual dentro de poco doy alguna sorpresa…

      Está claro que sin la complejidad no podrías saborear las cosas de la misma forma…

      Te agradezco mucho tu opinión, es muy importante para mí. Gracias por pasarte, comentar y dedicarme tus minutos tan valiosos…

      Un beso muy fuerte Elu, de verdad, eres un encanto.

  10. noviembre 5, 2010 en 7:57 pm

    P.D: No leo lo que escribo, no escribo, sólo siento

    • noviembre 5, 2010 en 10:06 pm

      Me ha encantado esa frase…en serio… siempre regalándome parte de tu esencia. No dudo que sientas al máximo todo lo que escribes, porque así es como yo lo percibo…

      Muchas gracias, de verdad…

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