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Tormenta de incoherencias

No intentes encontrarle algún tipo de sentido a esta entrada… Llevo varios días sintiéndome bastante inestable emocionalmente y de alguna forma necesito unir todo eso aquí, aunque lleve a la incomprensión…

Se me ocurren muchas cosas preciosas que escribir, sobretodo por las noches, cuando estoy fuera de la oficina, etc. Hay momentos en los que sonrío, momentos que me gustaría fotografiar. Quisiera brindar mi sonrisa, hacerme un homenaje a mí mismo. Descubrir en mi rostro, en la expresión de mi  cara, en lo que mis ojos siempre intentan transmitir, en lo que se esconde detrás de un simple gesto. Querría fotografiar sentimientos para poder verlos tal y como son a pesar del tiempo, inmortalizarlos y revivirlos… Esto sería un gran invento… Al mismo tiempo me remonto al pasado, a hace casi 10 años… qué percepción tenía de muchas cosas… cuántas cosas me quedaban por aprender (y las que me quedan todavía). En ocasiones pienso en el dolor, tiendo a comparar los que son similares pero al final me doy cuenta de que todos son diferentes; nunca partes de la misma base. Ni coincide tus sentimientos, ni las circunstancias que te rodean, ni las personas, ni tu forma de pensar, etc.

Hay otros momentos en los que la soledad me absorbe totalmente y me aisla de los demás. Son momentos realmente tristes… Acabo de recordar una escena de una de mis series favoritas que no comentaré para no dejar un spoiler por aquí… bueno, en dicha escena, una chica se acercaba a una esquina de una habitación en la que habían experimentado con ella. Se fijaba lenta y detalladamente en los objetos que se encontraban allí, recordando todos los momentos asociados a lo vivido en ese lugar. Obviamente la mayoría de recuerdos eran negativos a excepción de alguno que le resultó agradable. Me impactó mucho porque me hizo recordar los problemas que tenía cuando iba a clases (era a lo que se parecía ese cuarto), los miedos que tenía en esa época. Se notaba claramente en su cara ese miedo mientras se apoyaba en la pared e iba descendiendo muy despacio hasta quedarse sentada abrazando sus piernas en el suelo. Me siento un poco así, como si mi mente fuese un hotel lleno de habitaciones, en las que puedes encontrar cualquier cosa, en algunas de ellas cosas muy agradables y en otras pura tristeza. Seguramente habré recordado eso justo en este momento porque visito con frecuencia esa habitación sin querer, porque siento que es una especie de rincón, como el de esta chica, en el que estoy solo, en silencio, sin ser consciente ni del tiempo ni del espacio, donde únicamente contemplo toda esa colección de situaciones tristes que están grabadas eternamente en mi mente y corazón.

Por otro lado, aunque esté relacionado con el párrafo anterior, tengo que decir que también siento miedo, un miedo que no termino de entender… Probablemente sea miedo a sentir más dolor o a la posibilidad de dejar de sentir. Es como si a pesar de todo tenga que aferrarme a ese dolor como única esperanza porque la impresión de que si me dejo llevar, toda esa sensibilidad que tengo desaparecería… Nunca había experimentado este tipo de miedo… Es algo que me llama la atención, como el dolor que comentaba anteriormente: Siento que los tengo, que los vivo y que los sufro pero al mismo tiempo me resulta ajeno. Me preocupa naufragar eternamente como alma en pena, embarcarme en un viaje sin retorno, donde todo me sea indiferente, donde deje de ser realmente quien soy… Quiero dejar de tener miedo a tener miedo, no deseo ser ese niño asustado que nunca he sido, simplemente no quiero esto…

Siento también que dos personas me echan de menos… fue ayer, así, sin esperar, como si fuese una de esas intuiciones que surgen de repente. Curiosamente me llama la atención el número, porque podrían ser 3, 5, 1, no sé… Si no me conocéis mucho pensaréis que soy un paranoico… pero quien me conoce en mayor profundidad sabe cómo de acertadas suelen ser dichas intuiciones, incluso a veces son muy precisas… Lo que sentí fue algo similar a un susurro… no sabría bien cómo explicarlo, simplemente así lo percibí.

Qué bonita me parece la imagen que he escogido para la entrada (por cierto, la encontré en la galería de Flickr de heanster cuya licencia es Creative Commons)… sinceramente me encantó desde que la vi. El contraste entre lo que encontramos en el cielo y en la tierra es realmente hermoso. Muchos pensarán qué bonitas flores y qué tristes nubes… otros, pensarán lo que yo: qué bonitas nubes y qué tristes flores… En cualquier caso me quedo con la unión de ambas, el vínculo que existe entre lo bonito y lo triste, del nuevo concepto que se crea generado por la fusión de estos aspectos distintos pero que a su vez guardan una relación íntima… Es como la vida misma, es como la felicidad, es como ese sabor agridulce que muchas veces tienen las cosas… Y es que, como me dijeron una vez, si no saboreas lo amargo, lo difícil, lo doloroso, lo triste, jamás podrías apreciar en todo su esplendor lo dulce, la alegría, lo agradable, la autenticidad y la sensación de placer más completa e infinita que aportan los momentos de felicidad más indescriptibles jamás vividos…

Después de todo lo que he escrito y he recordado, he experimentado un pequeño Big Bang… pero no por la felicidad o infelicidad si no por el estallido de emociones. Al menos me he quedado con la impresión de que no he terminado tan “mal” como imaginaba que terminaría en un principio…

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  1. enero 6, 2011 en 5:24 pm

    Animo, fuerza y positivismo, lo bueno atrae lo bueno…. ten fe

  2. enero 6, 2011 en 6:01 pm

    Gracias por tus ánimos… falta me hacen la verdad… fe y/o esperanza… no sé qué pensar… sinceramente estoy desorientado, no termino de avanzar y bueno, tendré que tener paciencia, aún más si cabe…

  3. Pau
    enero 7, 2011 en 7:17 pm


    los seres humanos somos incoherentes por naturaleza, como las flores y las nubes, o las nubes y las flores.
    En ocasiones, también tengo miedo a tener miedo, el miedo es lo único que me da miedo 🙂

    Debes centrarte en tí, en lo que vales, en lo que ofreces incondicionalmente, en lo que vives, en lo que sueñas, en lo que disfrutas… olvídate de tu miedo porque si no no serás capaz de recordar lo que es el valor. Sé que eres valiente, así que adelante, la mirada recta y los pies firmes.

    Besos T. y ánimo, SIEMPRE!!

    • enero 8, 2011 en 10:03 pm

      Te agradezco mucho tu comentario… La verdad es que sí, debo centrarme en mí y al menos lo estoy intentando, pero caigo muchas veces, demasiadas y se hace bastante duro… a veces creo que no voy a poder con esta situación…

      En los regalos que me han dado este año por reyes, que han sido en su mayoría muy distintos de los habituales, me he dado cuenta de que todos quieren lo mejor para mí, que saben que el 2010 ha sido muy duro, aunque bueno… realmente nadie conoce la historia en su profundidad (ni todo lo bueno ni todo lo malo), pero se me ha notado bastante mal, sobretodo en el último tramo y bueno…

      La cobardía no ha sido uno de mis defectos, la verdad, pero hay que vivir ese miedo tal y como lo describí… nunca lo había sentido y entre unas cosas y otras, pues es complicado por no decir casi imposible avanzar…

      Intentaré tener los pies firmes, a ver qué me acompaña durante mi camino…

      Gracias de nuevo, de verdad. Un beso fuerte Pau…

  4. Silencio
    enero 11, 2011 en 3:31 pm

    A pesar del aviso de incoherencias, creo que te ha quedado un post muy bonito, a base de sinceridad y sentimientos contradictorios muy mascados.

    Como medicina, tal vez pueda servirte centrarte en el aquí y ahora…

    ¡Un saludo!

    • enero 11, 2011 en 4:22 pm

      Muchas gracias por tu comentario Silencio.

      Lo releí al terminarlo y pensé que había cambiado el enfoque inicial y quedó algo más completo o que reflejaba esa contradicción real en la que me encuentro constantemente…

      Yo también he pensado que el centrarme en el aquí y ahora me despejaría pero es difícil dejar los recuerdos, soy muy nostálgico… además, hay cosas que jamás se olvidarán y que te dejan marcado para siempre, por otro lado, el presente tampoco es lo más increíble… y condiciona también el futuro, por lo que es muy difícil, me resulta casi imposible concentrarme para trabajar, no pensar, centrarme en algo sin desquiciarme…

      Francamente no lo estoy pasando bien pero es cierto que la “receta” que me has dado me pueda resultar de utilidad 😉 Te agradezco mucho el comentario y tu consejo.

      Un saludo, Silencio.

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