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Archive for 16 julio 2012

Voluntad, vida

julio 16, 2012 2 comentarios

Qué bonito y especial es darte cuenta que le importas a alguien, que te recuerdan, que piensan en ti…

Antes me preocupaba mucho que las cosas no fueran o salieran perfectas. Ahora, en cambio, veo que detrás de cada defecto o de cada encontronazo hay un valor añadido, son pruebas… Sí, lo veo así única y exclusivamente en los casos donde la autenticidad existe, donde la verdadera voluntad se percibe. Ese afán, ese interés puede hacer que lo olvide casi todo. Simplemente tengo que sentirlo…

Solemos decir: “Es complicado”. Y yo digo… ¿Y qué no lo es? Lo que es difícil es que exista la predisposición por querer entender a los demás, por ponerse en la situación del otro. Es difícil aceptar, no nos damos cuenta de que ahí se encuentran muchos de los impedimentos que no nos dejan avanzar.

Con tantos cambios he empezado a cambiar el chip en algunas cuestiones, a enfocar otras desde una perspectiva que no había contemplado antes. Y en el fondo, me gusta. Porque no saber adaptarme es estancarme, es renunciar a crecer. ¿Acaso no es eso lo que también busco? Seguir adelante, ser alguien “distinto” sutilmente, vivir…

No quiero que sea todo perfecto, no quiero dejar de tener problemas. Sólo quiero que sea algo vivo, sentirme vivo, ser consciente de todo ello.

No es una carga, es un sueño.

Me prometí conseguirlo, y lo haré.

Ausencia

julio 4, 2012 2 comentarios

¿Es posible notar la ausencia de una persona que vive lejos de ti y con la que tienes contacto solamente una vez en un intervalo de tiempo inconcreto?

Mi respuesta es sí… Su influencia, saber que está ahí, saber que sin darte cuenta te cuida y te protege…

Es uno de esos cambios difíciles de encajar. Por norma, no suelo llevarme bien con ellos, pero los radicales me afectan aún más…

Los cambios… Son desde naturales y necesarios a imprevisibles e irremediables… Precisamente esto diría que es mi talón de Aquiles… Lo que más factura me pasa…

Esto me obliga a mirar de frente una realidad absoluta (para mí): No importa si eres tú quien se ha esforzado para que las cosas cambien o simplemente te hayas mantenido en un segundo plano esperando que algo  ocurra. Si algo tiene que pasar, pasará. No importa cuánto luches a favor o en contra.

Me gusta pensar que podemos decidir influir, pero, ¿cómo sabemos realmente que el resultado de ese complejo cálculo que dispone de múltiples variables ha sido consecuencia de nuestras acciones? No hay forma de saberlo. Sólo podemos fiarnos de nuestro instinto, de nuestra determinación y voluntad, de lo que realmente queremos hacer, de lo que deseamos, de lo que creemos… Somos únicamente un valor más de esta loca fórmula que es la vida. De ti depende que el resultado de la ecuación sea algo más positivo o más negativo, y esa es la satisfacción o frustración que te puedes llevar.

Esto también me invita a reflexionar más profundamente sobre otros cambios que están por llegar, en la actitud que hay que tener ante los mismos.

Tengo muy claro que la negación en muchos casos es el primer impulso, sobretodo en mí pero, ¿qué toca hacer luego? Aceptarlo es lo más inteligente, máxime cuando éste se produce bruscamente o con consecuencias negativas. Y hago hincapié en esa palabra: aceptarlo.

Conocer el límite y la diferencia entre aceptar y resignarse es muy importante. Llevando esto al punto de resignarte sin más, pensando qué es lo menos malo, lo menos perjudicial para ti y/o tu entorno puede llegar a ser una mera ilusión, un esfuerzo improductivo y que puede llevar a darte cuenta de que has estado perdiendo el tiempo, sufriendo innecesariamente, pero claro, si lo supiéramos no lo haríamos, ¿cierto?

Aunque la gente se empeñe en decir que no es tan importante, nadie puede mirar por el mismo prisma que tú. Nadie pasa por tus experiencias (al menos exactamente iguales), nadie lo vive igual, la mezcla de sentimientos que en ti puede generar, la relación y fusión de unos hechos con otros… Porque hay tantas formas de ver las cosas como personas existen, porque por mucha empatía que se tenga, por mucho que creen que pueden entenderte, por mucho que se empecinen en querer extrapolar tu experiencia a la suya… Esto no funciona así…

Ahora estoy aturdido, despistado, confuso, pero además estoy triste… Esto tiene pinta de final, pero no de un final feliz. Pero también es cierto que un cambio puede conllevar a muchos y más grandes cambios… Aún es pronto para conocer qué pasará… Tengo mucho sobre lo que pensar… Pero no sobre esto, no quiero atormentarme; va siendo hora de aclararme y decidirme, de quizás volver atrás en algunos aspectos para, a partir de ahí, reconducir algunas cuestiones de mi vida y por otro lado trazar y fijar algunas pautas de las que no debo salirme, sincerarme conmigo mismo, deshacerme de vínculos superfluos y buscar esa tan anhelada paz interior que necesito y que no me deja dormir, disfrutar… VIVIR.